Tubacex continúa avanzando en su estrategia de innovación industrial con el desarrollo, junto a Ailoys, de una solución basada en inteligencia artificial y sensores acústicos capaz de reconocer los patrones sonoros de los equipos industriales y detectar posibles anomalías durante el proceso de fabricación.

La tecnología, instalada actualmente en una máquina de la planta de Amurrio, analiza de forma continua los sonidos generados tanto por el propio equipo como por el material durante el proceso productivo. A partir del aprendizaje de los patrones asociados a un funcionamiento normal, el sistema puede identificar desviaciones de manera temprana y facilitar una respuesta preventiva antes de que estas puedan derivar en incidencias de mayor impacto.

El proyecto funciona de forma similar a un sistema de reconocimiento acústico aplicado al entorno industrial: una especie de “Shazam para máquinas” que permite asociar cada comportamiento operativo con una firma sonora específica.

Esta capacidad genera una auténtica huella digital del proceso de fabricación, incorporando una nueva capa de información a los sistemas de control ya existentes. La solución complementa tecnologías como los controles láser y por ultrasonidos y proporciona una visión más profunda sobre lo que ocurre en el interior de los procesos productivos.

Más allá de la implantación de una nueva herramienta digital, el proyecto refleja el compromiso permanente de Tubacex con la mejora continua y la búsqueda de los máximos niveles de eficiencia, fiabilidad y excelencia industrial.

La combinación del conocimiento acumulado por los equipos de Tubacex con nuevas capacidades en datos e inteligencia artificial permite anticipar posibles fallos, reforzar el control de los procesos y mejorar progresivamente el rendimiento de las operaciones.

Esta iniciativa responde al modelo de innovación de Tubacex, basado en conectar materiales avanzados, conocimiento industrial, digitalización e inteligencia artificial para trasladar nuevas tecnologías a aplicaciones reales dentro de sus plantas.

La experiencia desarrollada en Amurrio permitirá analizar el potencial de esta solución para su futura aplicación en otros equipos y procesos de la red industrial global del Grupo.